Muy güenas señorías y senioríos, nada cambió desde la última vez. Qué gran mentira!!, todo cambia, según dicen por ahí, nada permanece, jodido trabajo el de ese nada.
Bueno, a lo que vamos, cada vez me sorprendo mas con ustedes, voy añadiendo y añadiendo erreeseeses a my colección, aprendo de todo y no me acuerdo de nada, me hacen reír, me hacen pensar, me abren los ojos, me se ponen rojos, me aburren, me abruman, y asín hasta el infinito remoto, ese en el que dos paralelas se juntan (siempre me ha parecido lo mas curiosisisísimo).
Macuerdo cuando era pequeñito y tenía poca voz, que había veces que me dolía el pelo, curioso, mi madre me decía que no dijera tonterías, ¿como te va a doler el pelo? Decía de propia voz, y yo lo pensaba y ella llevaba razón, pero a mi me dolía, y aun hoy en día soy incapaz de describir ese dolor.
También me acuerdo de mis botas katiuskas, esas de goma para meterse en todos los charcos que se formaban alrededor de los árboles en las aceras, claro, que había veces que eran demasiado profundos y me llevaba un poco de charco conmigomismo al cole.
Esto no tiene ningún sentido pero es que me acabo de acordar…
Suerte albondiguillas y albondiguillos.


